Blog de Mauricio

El brazo selfie

Empezaré por hacer la comparación de la ventaja de un brazo selfie y uno no selfie.

En los típicos almuerzos de cumpleaños organizados por la típica o el típico compañero entregado, comprometido, trabajador (por no decir lambón), puede ser al inicio o al final (yo recomiendo al inicio), nace la cotidiana idea de hacer un selfie = autofoto o autorretrato como lo quieran llamar, esto con el fin de guardar un recuerdo de tan grato evento.

Lo normal que sería?.. pedirle el favor a un camarero de tomar la foto De todos los presentes en la mesa, o utilizar un monopod (se consiguen por 6 dólares), normalmente riendo así sea fingida pero ría, usted queda bien, ¡Aclaro!

Yo ese día la pase bien yo salgo en la foto soy el de la polo roja, no quiero “romper corazones”.

Continuando con la breve pero peculiar historia, llega este señor, gran amigo por cierto, saca su celular y estira el brazo derecho de manera sobrenatural logrando agrupar en un solo cuadro una mesa de 1.5 mtrs x 7 mtrs con 10 personas debidamente ubicadas, mi cámara no es nada al lado de este celular, cuando se había visto un celular fullframe (risas).

En fin… el almuerzo culminó, la comida estuvo bien (restaurante Chilli’s, recomendado, tiene un agradable look americano), y cada uno pa su house.

(tenga clara la dirección de la fuente de luz, ubíquese ya sea usted o el grupo a retratar en contra de ella, así evitará el llamado contraluz causante de siluetas y fotos con escasa información. Si tiene “el brazo selfie” úselo, si no pida el favor.

¿Te ha pasado algo curioso déjanos un comentario?.

 

Mauricio.

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